

El idioma alemán acentúa las vocales con el umlaut (um- = cambio, transformación, Laut = sonido). Los dos puntos sobre las vocales a, o y u, indican un cambio en la pronunciación. Cuando en este proyecto usemos la palabra “inflación”, cambiaremos el acento de la Ó por el acento alemán Ö. Además de ganar un emoji que representa a una persona gritando, recordaremos dos acontecimientos:
1) La hiperinflaciön de la Alemania de las entreguerras, 1921-1923, es bien conocida en la cultura Argentina. Por entonces, el marco alemán se devaluaba de la mañana a la tarde. Cuentan que era tal el poco valor de la moneda, que algunos ponían en evidencia la miseria empapelando las paredes de una casa con papel moneda. Costantino Bresciani-Turroni, The Economics of Inflation , 1931 [+]. Fotografías y otros autores [+].
2) En la crisis económica internacional que se inició en 2009, Alemania y los miembros de la Unión Europea deciden que el Banco Central Europeo lleve la tasa de interés de referencia, el euríbor, a casi cero. Durante más de 10 años evitaron el efecto devastador de la inflaciön. Matteo Ciccarelli and Chiara Osbat, Low inflation in the euro area: Causes and consequences, European Central Bank, 2017 [+].
En más de una década, los precios de bienes de consumo y servicios en la Eurozona nos subieron . Y si bien entendemos que esto puede ser una pérdida de negocio para algunos sectores de actividad, la experiencia es increíble.
En “Quienes Somos” compartiremos experiencias. El sentido común indica que los dirigentes de la Argentina eligen una economía con inflaciön alta, incluso con hiperinflaciön. La hipótesis que Argentina está en condiciones técnicas de sepultar para siempre este modelo inflacionariö también es simple: son muchos los países que habiendo tenido inflaciön alta en el pasado, hoy tienen una inflaciön baja. Aplicamos un razonamiento casero: “si los demás pueden, porque nosotros no podemos”.
Asumimos, que esta presentación esta llena de errores e imprecisiones. Pero así es mejor. Es preferible que aquellos que han elegido a la economía por profesión, la política, la historia y otras profesiones afines, nos enseñen o recuerden como se debe parar la inflaciön.
En resumen, no creo que Argentina tenga que seguir sufriendo una política económica y financiera que más tarde o temprano termine en una espiral inflacionaria que destruye valores, afecta la salud y el patrimonio de las personas, en especial, de aquellos que tienen los menores ingresos; altera el normal crecimiento de las empresas; aísla a todo un país en su natural proceso de integración con otras economías; afecte gravemente la estima de los demás hacia los argentinos: “no aprenden”; “es una lástima”; “tienen de todo pero no saben administrarlo”.
La primera regla para participar de este proyecto es: respeto mutuo, integración constructiva, ausencia de debates fracticidas sobre responsabilidades en el pasado.
La única meta es “Nunca Más Inflaciön Alta”.
Febrero, 2017